Lo que te está costando cada salida
- 10 minutos buscando el cambiador, las toallitas y “esa crema”.
- El bebé ya está llorando cuando tú aún estás en el recibidor.
- En el parque no hay sitio limpio para tumbarlo.
- Llegas a casa con la sensación de haber hecho un viaje, no un paseo.
